Gobierno y manifestantes mantienen un tenso pulso: la Presidencia dice que hay canales de negociación, pero productores sostienen que la reforma amenaza concesiones históricas.
En la conferencia presidencial la mandataria criticó los bloqueos y sostuvo que las mesas de trabajo están activas para atender temas de agua, agricultura y seguridad; simultáneamente, organizaciones de productores y transportistas bloquearon rutas y aduanas argumentando riesgo a concesiones y pérdida de derechos para riego. Las movilizaciones afectan logística y comercio internacional en puntos fronterizos. El gobierno plantea que la iniciativa busca tecnificar riego y redistribuir excedentes a consumo humano, mientras los inconformes piden garantías legales.
La disputa muestra brechas de comunicación y confianza: mientras el Ejecutivo reivindica modernización y redistribución, los productores perciben amenaza a su supervivencia económica. La negociación política debe blindarse con compromisos escritos para evitar escaladas económicas.
Diálogo formal y medidas de mitigación serán indispensables para desactivar el conflicto sin costos económicos duraderos.