El sueño de la Selección Mexicana en el Mundial Sub-17 arrancó con un resultado adverso. El Tri, bajo la dirección técnica del DT Carlos Cariño, cayó 1-2 frente a una bien organizada escuadra de Corea del Sur en la jornada inaugural del Grupo F.
El partido se desarrolló con un claro dominio de posesión para México, que intentó imponer su estilo de juego ofensivo. Sin embargo, los jóvenes surcoreanos capitalizaron dos desatenciones defensivas cruciales del conjunto azteca. El primer gol llegó tras una rápida transición, y el segundo se originó en una jugada a balón parado, permitiendo a Corea del Sur tomar una ventaja que a la postre sería definitiva.
A pesar de ir abajo en el marcador, el Tri mostró carácter y logró descontar, lo que reavivó sus esperanzas. No obstante, el esfuerzo no fue suficiente para conseguir el empate, dejando a la selección con la necesidad imperiosa de sumar puntos en sus próximos encuentros si desean avanzar a la fase de eliminación directa. El debut en un torneo de esta magnitud siempre es complejo, y ahora la presión recae en los jugadores mexicanos para corregir los errores y demostrar el potencial que se les atribuye.