El Consejo aprobó una resolución destinada a coordinar esfuerzos humanitarios y de seguridad en la Franja de Gaza, creando un órgano consultivo y una estructura de estabilización internacional.
La medida busca mejorar la entrega de ayuda, supervisar el cese de hostilidades y facilitar conversaciones políticas, aunque países miembros expresaron reservas sobre reglas de enfrentamiento y límites temporales del despliegue.
Analistas internacionales advierten que la efectividad dependerá del mandato operativo y del compromiso logístico y político de las potencias aportantes; la comunidad humanitaria insiste en acceso inmediato y garantías para trabajadores.