Este lunes 24 de noviembre de 2025, organizaciones campesinas y de transportistas arrancaron una protesta regional en el estado de Chihuahua como parte del paro nacional convocado para exigir al Gobierno federal un paquete de medidas urgentes para el campo y la logística vial. Líderes del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM), la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC) y el Movimiento Agrícola Campesino (MAC) encabezan la movilización.
En el estado, los puntos más críticos reportados incluyen:
- La caseta fitosanitaria de Camargo, cerrada completamente por los manifestantes desde las 8:00 h.
- El puente Lázaro Cárdenas en Meoquí, donde se ha establecido un bloqueo para controlar la circulación hacia la región de Bachimba.
- Tramos carreteros en Delicias, con presencia de transportistas y productores que bloquean el paso para ejercer presión sobre las autoridades.
Las demandas de los manifestantes en Chihuahua forman parte de un pliego nacional que incluye:
- Revisión de la Ley de Aguas Nacionales, pues consideran que limita el acceso hídrico para uso agrícola y afecta el valor de sus tierras.
- Precios de garantía para sus productos agrícolas, especialmente granos como el maíz.
- Seguridad en las carreteras, denunciando robos, extorsiones y condiciones de riesgo para transportistas y campesinos.
- Creación de una banca de desarrollo para el sector agropecuario, y otros apoyos financieros para productores.
Por su parte, las autoridades locales y federales han reiterado su disposición al diálogo, pero advierten que los bloqueos pueden prolongarse si no hay una “respuesta formal” a las exigencias.
La Guardia Nacional y agentes estatales han sido desplegados en las zonas bloqueadas para mantener el orden y garantizar que haya rutas alternas para los conductores.
Esta manifestación en Chihuahua tiene un alto simbolismo: se enmarca en una protesta nacional, pero en el estado sus demandas reflejan problemas estructurales del campo local, desde el agua hasta la seguridad en el transporte agrícola. La presión crece para que el Gobierno federal atienda no solo los reclamos generales, sino también las particularidades que afectan a los productores chihuahuenses.